Tips antes de empezar
Estrategia antes que subir Un portfolio sin foco es solo una galería. Con intención, se convierte en tu mejor herramienta de venta.
📌 Conocé el mercado al que apuntás. No es lo mismo un portfolio para una editorial infantil que para una empresa de videojuegos. Cada industria tiene sus propios códigos visuales.
📌 Leé convocatorias y requisitos reales. Eso te ayuda a saber qué buscan y a actualizar tus piezas en consecuencia.
📌 Menos es más. Es mejor mostrar 6 ilustraciones potentes que 20 sin coherencia ni enfoque.
📌 Mostrá unidad. Si tus estilos o técnicas no tienen nada que ver entre sí, puede jugarte en contra.
Checklist de tu portfolio
La info que no puede faltar Estos son los elementos básicos que cualquier cliente o art director va a buscar cuando llega a tu portfolio.
✔ Tu nombre — Claro y visible desde el primer momento.
✔ Contacto actualizado — Siempre email y si es posible un link directo (podés armarlo escribiendo – mailto:tuemail).
✔ Info del proyecto — Contexto de cada pieza: para qué, para quién.
✔ Selección estratégica — Pocas piezas, bien elegidas. Calidad sobre cantidad.
Dentro de cada proyecto
Qué incluir en cada entrada Cada proyecto es una oportunidad de mostrar no solo el resultado, sino tu proceso y criterio como ilustradora.
⭐ Imagen estrella La pieza más fuerte va primero. Es lo que decide si el cliente sigue mirando o no.
✏️ Proceso y pruebas Bocetos, iteraciones y pruebas de paleta de color. Mostrar el proceso genera confianza y diferencia tu trabajo.
📖 Ejemplo para ilustración editorial Incluí spot illustrations, imágenes a doble página, composiciones con texto integrado y mockups en contexto real.
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